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Calaix de sastre arran la meva vida quotidiana a Ciutat de Mallorca

Análisis político balear después de las elecciones

maiorica | 28 Maig, 2007 21:46

El ambiente postelectoral es de tierra quemada después de la contienda. La campaña ha sido muy agresiva, sobretodo por parte del PP hacia UM, y eso no se soluciona fácilmente. Es verdad que en política las palabras se las lleva el viento y quien hoy es un acérrimo enemigo mañana puede ser compañero de viaje. Pero aquí hay mucho más detrás.

Tanto PP como UM son algo más que partidos políticos. Son acumulaciones de poder e intereses que se odian y se necesitan mutuamente, que se han entorpecido y acusado de todo, y que a la menor oportunidad han intentado destruir al rival. Especialmente el PP, mucho más grande y poderoso, pero que nunca ha podido con el talante escurridizo y habilidoso de UM.

La reedición del pacto PP-UM es conveniente a corto plazo, y es de un pragmatismo tan lógico como sencillo: cuatro años más de política tranquila satisfaciendo sus intereses comunes, con escaramuzas intermitentes más o menos bien dosificadas y escenificadas para satisfacer a las militancias mutuas, y mantenimiento del poder y de sus intereses más allá de roces competenciales.

Esta debe ser la primera opción de Maria Antònia Munar, pues es ella y no otro ni nadie más quien centraliza las decisiones del partido que preside. Es la opción más lógica y viable. Pero hay una segunda de un calado mucho más maquiavélico: el pacto con el resto de fuerzas.

Esta vez el PP ha ido más allá de la "cordial" descalificación: ha intentado destrozar UM, borrarla del mapa, gastándose lo que no está en los escritos en publicidad (la oficial, más la de IB3-El Mundo-Bon Dia Mallorca y Fepae) para convertir este partido en parasitario. Y esto puede hacer que UM (Munar) amplíe sus miras, más allá del beneficio inmediato, y opte por otra vía menos cómoda pero más efectiva a largo plazo: el pacto con las izquierdas.

Más de uno verá una situación equivalente a la acaecida en 1999, y que acabó en fiasco. Nada más lejos de la realidad. El PP derrotado de 1999 perdió el Govern, así como los consells de Eivissa-Formentera y Menorca. Pero conservó un bastión fundamental: Palma, además de conservar mayorías en importantes localidades mallorquinas. Además, en Madrid gobernaba Aznar, lo cual sirvió para arropar y dar salida a una de las sucursales territoriales más firmes del PP en toda España, juntamente con la gallega. Prueba de ello fue la llegada de Matas al año siguiente como ministro, así como el desembarco en Madrid de dirigentes como Rosa Estarás o María Salom.

Ahora todo es diferente: el PP no gobierna en Madrid, y su discurso dista mucho de la institucionalidad de la que hacía gala el gobierno de José María Aznar. Ya se han perdido los consells de Menorca, Eivissa y el recientemente creado de Formentera. Además se han perdido mayorías en municipios importantes, y en muchos de ellos UM es la clave para decidir mayorías de gobierno. Por tanto, si UM elige aliarse con las fuerzas de izquierda, el PP perderá prácticamente todo su poder municipal. Excepto los éxitos puntuales de Calvià e Inca, los populares pueden verse con unas cuotas de poder prácticamente mínimas desde 1983.

Y sus líderes actuales, sin cuota de poder, quedarían eclipsados por los triunfadores de estas elecciones: Carlos Delgado en Calviá y Pere Rotger en Inca, con mayorías absolutas apabullantes. Delgado y Rotger son el equivalente de Ángel Acebes y Alberto Ruiz-Gallardón en el PP a nivel estatal, y se parecen como un huevo a una castaña a pesar de pertenecer a un mismo partido. Es decir: representan los extremos ideológicos del partido a nivel regional: el españolismo agresivo de Delgado y el suave catalanismo de Rotger, ambos carismáticos y de fuerte carácter. Y como tales propensos al enfrentamiento que acentuaría su crisis, máxime si en las generales del 2008 el PP no gana, lo cual beneficiaría la estrategia de la crispación en Baleares a través de Delgado (y El Mundo, por supuesto). En el peor de los casos, uno de los dos se marcharía. Rotger fundaría una especie de UCD balear, o de lo contrario Delgado una especie de Fuerza Nueva (Mallorca).

Incluso en el mejor de los casos (desde la óptica de UM), la red de clientelismos e intereses tejidos por el PP podrían buscar cobijo en UM, que progresivamente ocuparía el espacio electoral del PP. Así, habría un intercambio de papeles: UM tendría el mismo peso que CiU tiene en Cataluña, y el PP las mismas proporciones que su equivalente catalán.

Esta podría ser la segunda lectura de Munar. Un camino más difícil, ya que pactar con varios es más complejo que con uno solo (aunque permite jugar a varias bandas), y casi improbable para llevarlo a sus últimas consecuencias. Pero a cambio es más beneficioso, al debilitar al eterno rival con la kryptonita letal: la falta casi total de poder que lo debilite, acentúe sus tensiones internas, y favorezca su caída. De todas maneras, el PP haría lo mismo si pudiera; y eso es lo que ha intentado en estos comicios. Son políticos, qué le vamos a hacer.

Por eso, en mi opinión el PP está loco por conseguir el "perdón" de Munar, porque no tiene a dónde asirse. Aún así, seguro que a Matas le queda la suficiente dignidad para no darle todo lo que pida Munar (es decir, gobernar el Consell y Palma, más alguna otra prebenda. Alcudia, Manacor...?). No creo que sea capaz de sacrificar tanto por mantenerse como presidente, ni de pactar después de haber diseccionado a la candidata de UM hasta la saciedad ante toda su militancia. Porque sí: las militancias cuentan más allá de los parlamentos de salón. Tampoco las bases uemitas estarían de acuerdo en pactar con quienes han intentado aniquilarlos políticamente. El electorado ya no tiene nada que decir; pero las bases de los partidos, sí. Otra cosa sería que tuvieran voto además de voz, cosa que dudo. PP y UM se odian y se necesitan... hasta ahora.

¿Y los partidos de izquierda? a esperar. Fue Munar quien dijo que no quería al Bloc, así que es a ella a quien le corresponde dar el primer paso. Tampoco sería un camino de rosas la negociación con el PSIB y el Bloc, pues dudo mucho que Aina Calvo ceda la alcaldía de Palma a un candidato que ha conseguido 2 de 29 regidores. Y Francina Armengol se resistirá a ceder la presidencia del Consell a una candidata con 3 de 33 diputados. Antich puede ser soso y somnífero, pero carece de la calculadora maldad de Matas como estratega político (o sea: torpe, pero buenazo). Un callejón sin salida, aparentemente. Pero salvable.

El hecho de ser la llave de gobierno también puede ser un handicap para UM, si los dos pretendientes (PP y PSIB-Bloc) se acaban poniendo de acuerdo entre ellos para no ceder de manera humillante ante la líder de UM. Es cierto que los pactos de caballeros en política brillan por su ausencia; pero el hartazgo de ver negociar con unos y otros a un partido que con un 5% de votos aspira a gobernar Cort, Consell e incluso las Baleares (!) da mucho que pensar. Jordi Pujol pactó con los dos grandes partidos en Madrid; pero en Cataluña gobernó durante seis mandatos, tres de ellos con mayoría absoluta, y siempre fue el más votado. Y nunca impuso ministros en Madrid.

Finalmente, una reflexión: ¿es ético que el partido ganador se vaya a la oposición por la alianza de todos los demás en su contra? es una cuestión ética no por matemática, sino de comportamiento a lo largo de una legislatura: si los 30 que gobiernan ningunean a los otros 29, és lógico que éstos al verse con 30 hagan lo mismo con los que ahora tienen 29. No es una cuestión de número de fuerzas políticas, estrategias excluyentes o de ideas irreconciliables, sino de la manera de ejercer políticas. Si ahora el PP ve inmoral que todos se unan contra él, quizá debería reflexionar acerca de cómo trató a los demás durante años. Como nos decían de pequeños, "no hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti".

Y todo por la variación de un simple diputado, lo cual demuestra que tampoco han cambiado tanto las cosas. Y no es el de Formentera. Eso sí que es novedad.

En cualquier caso, hay que tomarse la vida con alegría. Aquí tenéis un imaginario dúo entre Matas y Munar. Sobra la traducción.

Comentaris

  1. pactos

    Hola Manel,

    Tu análisis dista mucho de ser imparcial. Refleja más tus deseos personales (eso de fuerza nueva, etc) que las posibilidades reales del desarrollo político de las islas en el futuro.

    En cualquier caso, yo creo que vamos a ver un nuevo pacto PP-UM.
    El Consell de Mallorca y el Ayuntamiento de Palma para la princesa y el Govern para Matas. Vamos, un merdé.

    Que conste que yo preferiría un pacto PP-PSIB (sí, lo has leido bien) y poner fin al reinado del partido-chantaje de Munar.

    SALUDOS

    Daniel | 29/05/2007, 20:35
  2. Re: pactos

    No he expresado preferencia por ninguna de las dos opciones. Me he extendido más en la opción UM-PSIB-Bloc, porque mi visión requería más detalle. PP-UM está más clara.

    Si quitas lo de FN de Delgado (es verdad que no queda muy bien), el resto son análisis propios. ¿Y acaso existe un análisis político imparcial?

    Lo de PP-PSIB también lo he comentado, sin decir que sea mejor o peor.

    Manel | 30/05/2007, 08:08
  3. Pactes i retrets

    Un pacte PP-PSIB és clarament infactible. Massa interessos enfrontats. Això no és Alemanya, on els dos grans partits els unien un programa econòmic liberal per a fer front a la crisi.

    On sí hi podia pacte PP-PSOE és a Navarra, ja que un pacte Na Bai-PSOE hauria de passar necessàriament pels dos regidors d'ANB a Pamplona.

    Els dos pactes més factibles són PP-UM i PSOE-BLOC-UM. Ara mateix dintre d'UM hi ha dos sectors: un de minoritari, però encapçalat pels peixos grossos que vol pactar amb el PP a canvi d'un gir en la seva política lingüística per tenir interessos econòmics en comú i un altre de majoritari però menys influent que prefereix un pacte amb l'esquerra, per la por a l'absorció i per impedir l'accés al PP d'una gran font econòmica, que li restaria molta influència en favor d'UM.

    Jo crec que, com sempre, tot es decidirà en l'últim minut, però al final s'acabarà imposant el Pacte de Progrés, bàsicament perquè ara mateix és molt temptador restar importància al PP i perquè l'esquerra sempre estarà més disposada a cedir a UM als seus preus abusius per pactar.

    Per acabar m'agradaria preguntar amb quina autoritat es presenta en Daniel a criticar aquest post si precisament l'anàlisi que fa al seu blog peca del mateix que retreu als altres.

    Com em deien de petit, "Dime de qué presumes y te diré de qué careces".

    Joan | 30/05/2007, 12:04
  4. Re: Pactes i retrets

    Aquesta opció l'he mencionat només de passada, i crec que no m'he explicat bé.

    En aquest cas no em referia a un pacte de govern, sinó un acord de mínims on tots dos acordessin no cedir en tot per obtenir el favor de UM. I que aportés en proporció a la seva importància en vots i diputats. Després, que es produeixin els pactes que siguin.

    Així s'evitaria veure una presidenta de Consell amb 3 diputats o un Batle de Palma amb 2 regidors, amb el suport d'una força molt més gran (sigui quina sigui). I si volen una vicepresidència o tinença de batlia, doncs parlem-ne.

    Manel | 30/05/2007, 12:46
  5. Resposta per en Joan

    Joan:

    Jo crec que ja me he declarat moltes vegades de dretes i els meus analisis son parcials, ho sé. Per tant, "no presumo de nada"

    En Manel utilitza un tò més tranquil i intenta prendre distància a l´hora d´opinar. Se li ha de reconeixer. És per això que li retrec (sense cap mala llet) aquesta llenegada, això de´n Delgado i de Fuerza Nueva.
    Si he resultat ofensiu, em disculparé, no era aquesta sa meva intenció.

    Joan, son els nervis dels exàmens? Per cert, avui t´he citat al meu blog. No voldria que t´emprenyassis...

    Daniel | 30/05/2007, 19:59
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