Calaix de sastre arran la meva vida quotidiana a Ciutat de Mallorca
maiorica | 27 Novembre, 2007 16:59
Ayer se presentó oficialmente en las Islas el partido Unión Progreso y Democracia (UPD), mediante una rueda de prensa en la que participaron sus principales responsables en las islas, Juan Luis Calbarro y Maria Fiol. Éstos informaron de que el partido ya cuenta con una cuarentena de afiliados en las islas, así como 4000 en toda España.

Es curioso observar la reacción de los diferentes medios. Tan solo el Diario de Mallorca la presenta dentro de su página web y destaca que El Mundo no le dedique ni un minimo enlace en su web. En todos los diarios aparece en páginas interiores, nunca encabezando la página. Parece intuirse que unos y otros le dan una importancia relativa según su linea editorial, midiendo la incidencia que pueda tener en los votantes de uno y otro lado.
Las principales líneas de pensamiento presentadas ayer por esta formación me dejan expectante ante su evolución y desarrollo, pero con reservas. Reconozco que la juventud de este nuevo partido hace que todavía no haya perfilado un carácter propio, y que se base más en manifestarse en contra de la actual manera de hacer política, que en vertebrar la suya propia.
Me parece muy acertado proponer una reforma de la Constitución, al menos quitándole su carácter "sagrado" e "intocable". Así como apostar por una educación pública y laica.
También el concepto de "regeneración democrática" es esperanzador; otra cosa es cómo se lleve a cabo. Es indiscutible la lejanía del mundo político respecto a los ciudadanos, copado por los partidos que con frecuencia son presa de políticos de profesión (a quienes no se les conoce oficio ni beneficio) mediante listas cerradas y consignas políticamente correctas. Así como el empobrecimiento de la dialéctica, de las ideas y la falta de personajes destacables.
Proponer la descentralización del estado no lo veo tan claro según las declaraciones de Calbarro. De hecho, España es prácticamente un estado descentralizado. Lo que no veo tan claro es que se proponga de manera que todos los ciudadanos disfruten de los mismos derechos y libertades, sin diferencias entre autonomías. Recelo de este fundamento descentralizador, ya que con él se ha hecho mucha demagogia recientemente y se ha utilizado como arma arrojadiza.
También proponer el retorno de algunas competencias al Estado es un tema muy espinoso. El tema fiscal puede estudiarse, pero la educación lo veo innecesario.
Pero en conjunto, es un motivo de alegría que el panorama político español pueda salir del bipartidismo estatal al cual estamos sometidos y se introduzca un nuevo factor que los dinamice. No es normal que tan solo haya tres grandes partidos (PSOE, PP e IU) y que los dos grandes aglutinen sectores tan dispares por falta de alternativas con quienes identificarse, condenando a muchos electores a votar al menos malo, al antivoto, o la abstención.
Hasta ahora, el nacimiento de Ciutadans no me acababa de convencer por centrarse únicamente en un tema: la lengua castellana y su presunta persecución en Cataluña. Estos partidos apenas arraigan, porque su discurso es plano y no hablan de otra cosa: su monotema limita su debate interno y su actividad política. Existen partidos a favor de la legalización del cannabis, antitaurinos, contra la ley de propiedad intelectual o contra el aborto... y nadie habla de ellos porque su área de trabajo es muy puntual. Ciutadans es uno más, con la diferencia de que ha recibido el apoyo mediático y financiero que los demás no tienen, amén de tratar un tema con el cual es fácil hacer demagogia.

UPD ha nacido a partir de un par de figuras conocidas como Rosa Díez y Fernando Savater, y a primera vista su ideario es más amplio que defender lenguas allí donde son "perseguidas". El respeto y credibilidad que me merece uno es mucho mayor que el otro; pero es suficiente para darle una oportunidad a pesar de que hasta ahora sus proclamas y movimientos los encuentro fuera de lugar, más antitodo (para eso ya está el PP), que constructivos. Gente como Mikel Buesa, francamente, sobran en democracia.
Sólo la posibilidad de que rompa el actual y esclerótico bipartidismo que vivimos es motivo para que se le dé un margen. De momento se ha incorporado gente procedente del PP y no sólo desencantados del PSOE, lo cual puede darle mayor entidad (y a la vez restarle apoyos fariseos de quienes pretendían usarlo como arma arrojadiza contra el gobierno). Que se convierta en un nuevo CDS o en un nuevo FN, sólo el tiempo lo dirá. Las ponderadas declaraciones en la presentación de UPD en Baleares me hacen, al menos, esperar acontecimientos.
Manel (Barcelona, 1973). Resideixo i sobrevisc a Palma. Moltes idees, pocs diners. No em caso amb ningú per conveniència. Si de cas per amor, a la veritat i la raó.
Viure és una ficció quotidiana que supero bastint la meva pròpia realitat. Si més no, per a mi és autèntic. Quatre dies en el teatre de la vida amb l'únic paper de protagonista que ens permeten exercir.
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Gracias por el comentario y por la moderación, que tanto escasea. En efecto, desde UPyD habrá que ir limando mucho y aclarando no poco: desde las acusaciones de españolismo o centralismo a las de ser de derechas o de izquierdas, que unos y otros nos arrojan. Nada de esto nos interesa: iremos haciendo nuestro camino por medio de propuestas positivas y desechando el debate burdo tan en boga.
Sólo quiero aclarar un par de cosas. UPyD no pretende descentralizar un estado que ya es descentralizado; propone que ciertas competencias deben retornar al estado y sostiene que, aún así, el estado será ampliamente descentralizado y así debe continuar siendo. La brevedad en la prensa hace que a veces los conceptos pierdan claridad. Por otro lado, no veo por qué motivo alguien como Mikel Buesa pueda sobrar en democracia; quizá esta afirmación fue un poco precipitada. El desacuerdo no ha de acarrear descalificación. Pero gracias, insisto, por la atención y por el respeto mostrados. Saludos.