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Calaix de sastre arran la meva vida quotidiana a Ciutat de Mallorca

El Manifiesto del Grupo Ramon Llull ¿liberalismo o más de lo mismo?

maiorica | 29 Maig, 2008 04:45

Ayer leí en algunos rotativos el manifiesto del autodenominado Grupo “Ramón Llull”, que nace con la intención de proporcionar ideas a la sociedad balear actual desde una perspectiva liberal. Viendo los miembros del grupo en cuestión en realidad no son ninguna novedad, ya que siempre han sido opinadores en determinados medios por separado aunque siempre del mismo color. El Grupo Ramón Llull está formado por Antonio Alemany, Joan Font, Rafael Gil, Sebastián Jaume, Miguel Nigorra, Román Piña Homs y Sebastián Urbina.

Hace tiempo que sigo las colaboraciones de algunos de ellos, asíduos en la prensa escrita y electrónica, y verlos juntos es algo que no me sorprende; pero me ha acabado de exasperar por la reiteración en su cosmovisión del mundo hasta la saturación, y que en un país moderno tendría una repercusión de entre cero y nada.

Dan por hecho que la sociedad civil se halla intelectualmente en la indigencia, como si no hubiese nada ni nadie más allá de ellos, ni fuese posible la existencia de colectivos similares al suyo. No entiendo como, dada la avanzada edad de la mayoría de sus miembros, por qué no actuaron antes si la situación es la que es. Atribuirlo mayormente a la degradación de la vida política es algo contradictorio, dado que casi siempre ha sido una determinada fuerza la que nos ha gobernado y entonces los miembros del grupo no mostraban el mismo grado de alarmismo. 

El grupo acomete inicialmente líneas de pensamiento liberal muy generalistas. Más en detalle, alude a hechos con años de duración (urbanismo, inmigración, corrupción...), o hechos ya consumados (la reforma del Estatut), que me hacen preguntarme nuevamente por qué no aparecieron antes. Ahora sería fácil tacharles de oportunistas, con un gobierno autonómico que no es del color habitual, y el futuro del partido otrora gobernante vive una lucha de poder manifiesta. Es encomiable denunciar la oligarquización de los partidos, pero no justamente cuando se está librando una batalla de poder precongresual dentro del partido en el seguramente más les gustaría influir, y que hace un año gobernaba sin que este diagnóstico fuera tan contundente. Da la sensación de que su aparición tiene más que ver con influir en el proceso precongresual del PP que al resto de formaciones políticas, por no hablar del conjunto de la sociedad civil a la que aluden.

Dicen querer huir de la propaganda política, pero justamente es lo que hacen al criminalizar temas de consenso político. La Administración puede ser "complaciente" en su funcionamiento; pero llevamos 25 años de autonomía y hasta ahora no se han decidido a denunciarlo conjuntamente. Los principios liberales que mencionan aplicados al individuo, y al mundo económico y social, entran dentro de la esfera fundamental de cualquier liberal de pro. Pero pronto el manifiesto enfoca su concepción de liberalismo en función de una idea nacional, enfrentándolo al tema lingüístico. Este es un tema relativo y muy reiterativo, y tan polémico como demagógico. 

Tildar de "fantasmagóricas hipótesis políticas" aquellas ideas que no comulgan con sus principios, descalifica automáticamente a quienes las sostengan. Dice muy poco de su análisis, capacidad de proponer alternativas y respeto a quienes piensan diferente. ¿La identidad de cada una de las islas (¿por qué no hablan de Formentera?) está en peligro? ¿No hay problemas más graves en nuestra sociedad para perdernos con discusiones bizantinas acerca de algo tan difuso y etéreo como es la identidad balear? La corrección política, basada en la tolerancia y el diálogo, forma parte de curso la democracia parlamentaria. Asociarla a inoperancia e ineficacia es perverso. Lo de asociar nacionalismo con la ruptura de España es una simplificación aberrante. Y sobretodo, adueñarse de la tradición liberal para hacer política "contra" y no "con" la clase política es vulgar.

El grupo establece una sutil equivalencia entre (su) liberalismo como incluyente, anteponiéndolo al hecho de que cualquier otra posición es excluyente. Cae en el error de hablar de "españoles y mallorquines", cuando se dirigen a todos los Baleares. Y la discriminación pasiva por razones de lengua es algo inherente en una sociedad básicamente bilingüe y crecientemente multicultural como es la nuestra, que tanto esfuerzo está constando vertebrar. Pero este grupo sólo mira aquellos ámbitos en los que el castellano es segunda lengua de uso, obviando descaradamente todos aquellos (la inmensa mayoría) en que domina o es único. Esto es un reduccionismo fruto de la ignorancia, o una treta maliciosamente calculada para embrutecer y reventar un debate por añadidura delicado.

Además, ahonda en un debate estéril como es diferenciar el catalán estándar del habla popular "de los mallorquines" (¿no se dirigían a los Baleares?). El tema del catalanismo se ha utilizado políticamente por gente sin escrúpulos ni formación (cíclicamente, como ahora), en momentos como este en que la lucha por el poder en el PP es manifiesta. Y por añadidura, también es deseable desviar la atención de la corrupción e indignidad del anterior gobierno.

Por otro lado, el catalán reconoce áreas lingüísticas perfectamente diferenciadas, así como hablas propias en cada territorio que son utilizadas y fomentadas con las limitaciones y errores propios de una administración autonómica todavía en despliegue. La Constitución ampara el castellano, lo cual garantiza su uso en caso de perentoria necesidad. En cambio, este grupo nada dice de los derechos lingüísticos de los venidos de otros países, y que debería ir más allá de la legalidad. Si las leyes y los derechos han de estar al servicio de los ciudadanos, no es de recibo que sólo se apliquen desde el enfoque de los castellanohablantes.

Mayor uniformización lingüística que la única enseñanza del castellano estándar durante décadas no se ha producido en nuestras islas, con la intención de reducir las modalidades insulares al ámbito familiar, e impedir su uso como lengua moderna. No entiendo cómo se puede defender el mallorquín (o el menorquín, etc.) hablando y escribiendo siempre en castellano. Hablan de prácticas antiliberales de la administración: eso es falaz, puesto que de alguna manera las instituciones siempre han intervenido en nuestra vida personal y privada. Y precisamente el Estado ha sido quien más ha intervenido, ahora gradualmente sustituido por las administraciones autonómicas.

En suma, las pretensiones de este "grupo" son totalmente oportunistas y faltas de una mínima objetividad. Casi todos ellos son septuagenarios (o cercanos a esa edad), y tiempo sobrado han tenido de influir o intervenir si la situación era realmente tan grave. Su liberalismo, preconizado en todo momento, mezcla convicciones ideológicas con opiniones sobre la sociedad civil muy discutibles, mezclando conocimiento subjetivo con opinión objetiva. Rápidamente el manifiesto deriva hacia el tema lingüístico, y se olvida completamente de problemas mucho más imperiosos para la sociedad a la que creen entender. No hablan, por ejemplo, del derecho a una vivienda digna que aparece en la Constitución Española a la que tanto aluden. Hablan de una lengua que ellos nunca usan al escribir. Opinan sobre ideas políticas de manera simplista, tremendista y menospreciante. Se dirigen a los baleares, pero enseguida hablan como mallorquines. Denuncian hechos como su fuesen consumados y evidentes.

Y lo que más me molesta es esa sensación de gurús con gran clarividencia, que ven cuáles son las verdaderas necesidades de la ciudadanía, cual marmota atontada y adormecida han de advertir y movilizar. Los "Think Tank" anglosajones, en los que seguramente se han fijado, proporcionan ideas y reflexiones; mientras, este grupo está muy escorado en una visión nacionalista de la vida en todos sus aspectos. Tanto por sus convicciones (españolistas de viejo cuño) como por sus fobias (catalanismo). Ni una palabra acerca de cómo mejorar la vida de los ciudadanos. Nada sobre los problemas cotidianos. Sólo hablan de lengua, de identidad, de catalanismo, de libertades aplicadas a un campo muy concreto. No existe nada más, y si existe es un desastre porque ellos no están ahí para resolverlo con su audacia.

Es una ceremonia de autocomplacencia, de antiguos personajes de la vida social balear que no han sabido renovarse ni, sobre todo, retirarse honrosamente. Da la sensación de que quieran llamar la atención por enésima vez, hiperconscientes de su valía intelectual, pero más bien poco de la utilidad de sus ideas, más propias de la Alianza Popular de los años 70 y tan manoseadas como superadas. El envoltorio liberal que dan a sus diatribas no esconden un nacionalismo español anticuado, y que crea polémicas innecesarias.

La lectura de sus habituales colaboraciones en medios escritos da una permanente sensación de cerrazón, soledad personal y dogmatismo. De manifiesta incapacidad de argumentar y matizar sus opiniones ante quienes no piensan como ellos. Con frecuencia menosprecian a quienes no piensan igual, cuando no insultan. Son un malgasto de erudición puesto al servicio de un ego desmesurado (en unos casos) o de oportunismos políticos (en otros). Con frecuencia supuran bilis y desprecio, marcando distancias ante una plebe a la que se creen con el derecho de adoctrinar. Se pasan la vida pivotando en torno a unas pocas ideas, que más que profundas son obsesivas. Y ven el debate de ideas como una gracia concedida por ello y no un derecho, siempre que se llegue a las conclusiones por ellos deseadas (las únicas y verdaderas deseables).

Su liberalismo es el colmo de un individualismo mal entendido, puesto que no defienden unas ideas en beneficio de un colectivo, sino sus ideas personales enfrentadas a un mundo que no les entiende, o les ataca. Tan solo la cobertura inquebrantable de algunos medios de comunicación (los mismos en cada caso) les permite asomar la cabeza y martillear con lo mismo. Cualquier otra persona medianamente sensata se hubiese retirado de la vida pública, pero se creen demasiado indispensables para ello. Dado su aislamiento, se me antoja imposible que entiendan que no necesitamos de salvapatrias que, si de algo adolecen, es de liberalismo patriotero. El páramo ideológico que denuncian es sobretodo mediático, el cual da pábulo a individuos como estos que vulgarizan la vida intelectual de las islas, mientras tanta gente que trabaja por el bien de sus ciudadanos y la sociedad siguen en el anonimato cotidiano.

Les propongo cambiar el nombre del grupo por el de "Raimundo Lulio", mucho más acorde con su manera de obrar y pensar. O, ya puestos, que lo denominen Grupo José María Pemán.

Comentaris

  1. Re: El Manifiesto del Grupo Ramon Llull ¿liberalismo o más de lo mismo?

    Fantàstic! Meravellós!

    Alien | 30/05/2008, 15:41
  2. Re: El Manifiesto del Grupo Ramon Llull ¿liberalismo o más de lo mismo?

    Un pèl llarg, però has tocat un parell de punts que retraten aquests 'intel·lectuals'.

    Gràcies.

    Quique | 01/06/2008, 11:24
  3. Re: El Manifiesto del Grupo Ramon Llull ¿liberalismo o más de lo mismo?

    Excel·lent anàlisi! Has retratat molt bé aquests mandarins -en via d'extinció, esperem- de la societat mallorquina. Són els representants dels que durant massa temps han sollat de conservadorisme estantís tots els àmbits de la vida illenca: prensa, economia, política, etc.. Jo, que som de nissaga mallorquina -i porrerenca- secular, des del meu autoexili lluny de l'illa enyor, és ver, moltes coses, però he de dir que per a mi, per contra, ha estat un alliberament allunyar-me del resclús mental de tota aquesta genteta.

    Joan Gabriel Mora | 01/06/2008, 14:27
  4. Setantins

    Dius, Manel, que els components del Grup Ramon Llull són, gairebé tots, "septuagenarios" i sembla que vols dir que, en passar dels 35 anys, que són els que tu tens, ja no hi ha cap possibilitat de fer coses de profit. No amaguis el teu llinatge- García- per malgrat la teva condició de ser català de Barcelona, perquè ton pare, potser, és més que "septuagenario", de l'edat de l'editor de les teves cartes al director d'UH, el famós "don Pedro", més vuitantí que setantí. Salut i força, bergantell. Tomeu García García

    Bartomeu | 08/06/2008, 11:30
  5. xarnego

    Es nota que en Manel es un xarnego, es dir, un "converso". Per aixó es tan flamiger

    Busques | 30/07/2008, 12:50
  6. Manifiesto Ramón Llull.

    A aquellos que todavía tienen ideas separatistas, nacionalistas e independentistas, les recuerdo que el espíritu de 18 de Julio sigue en nosotros más vivo que nunca, y que estamos dispuestos a inmolarnos y a dar hasta la última gota de nustra sangre por la sagrada unidad de España.
    Perded toda ilusión de secesión, política, lingüistica o de cualquier otro tipo.
    Estaremos vigilantes, y al igual que en el glorioso año de 1936,ofreceremos nusetras vidas, haciendas y honor en la defensa de los valores eternos del noble pueblo español.Aquí teneis en actitud de servicio como ofrenda, a todos los hombres de España, con su virilidad y su transcendencia, y sus troncos enhiestos y fuertes, sabedores de que sus jóvenes cuerpos son portadores de valores eternos.

    Viriato. | 19/06/2009, 18:34
  7. Re: Manifiesto Ramón Llull.

    Viriato, le daré una opinión:

    Deje las drogas.

    Manel | 19/06/2009, 21:10
  8. Un altra del Grupo Pemán

    Per si és del vostre interès al Diario de Mallorca a l'edició de dilluns passat el Grupo Pemán va publicar un altra del seus manifests, aquesta vegada atacant el memorial a les víctimes del feixisme de Palma i a Llorenç Capellà.
    Salut

    Guillem Bassa | 08/03/2011, 06:55
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